5 ene. 2012

El Aniversario




Aquí os dejo uno de mis primeros micro-relatos que ha sido seleccionado y publicado en el libro "Relatos Urbanos - Impulsos", que todos los años organiza la Feria del Libro de Alicante y que la editorial ECU tiene a bien editar.




El Aniversario


Siento el peso del silencio al abrir la puerta de casa. En la terraza, con una rosa en la mano – siempre las preferiste a las demás –, miro las estrellas por última vez. ¿Recuerdas? Pasábamos horas juntos tumbados en las hamacas, buscando las más brillantes, resistiendo los besos hasta que atravesara el cielo alguna fugaz. El aroma de la rosa que llevo en mi mano penetra en mi nariz  mientras contemplo el mar al encaramarme a la barandilla. En apenas unos segundos, todo lo recuerdo.

Planta 50, 49, 48, 47…

            La brisa del mar, su salitre resecando mi rostro hasta dejarlo  como cuero viejo. Mi niñez. Todo el día en la playa, bocadillo en mano y bañador. En remojo, hasta que los dedos de las manos y los pies se quedaban como uvas pasas. Mi madre por la noche, antes de ir a la cama, poniéndonos cataplasmas de vinagre para sacar el sol, que había pasado a formar parte de nuestro cuerpo hasta transformarnos en cangrejos cocidos. Te recuerdo  a ti, Amelia.

Planta 40, 39, 38…

            En el  Instituto, te sentabas en el pupitre de al lado. El orden alfabético nos unió: nuestros apellidos empezaban por C. Luego fue la risa. Cómo nos reíamos del mundo. Si uno siente a veces que el amor es eterno, esa fue la época en que lo creía ciegamente. El roce de tus suaves labios en los míos hizo que me reafirmará en ello. Con los años, el destino -yo quiero pensar que fue el amor-, nos hizo seguir  juntos y descubrirnos mutuamente. Aun recuerdo la primera vez que me perdí bajo tu blusa. Mis manos temblaron como un flan de gelatina al sentir el suave roce de tu piel.

 Planta 30, 29...
           
            Un año dio paso a otro, y cuando nos quisimos dar cuenta ya nos estábamos casando. La luna de miel en Paris, cena romántica en el Sena, vistas magnificas en lo alto de la Torre Eiffel,  risas y mas risas. Que venga el destino a robarnos la alegría, que vengan todos los malignos del infierno, pues tengo el amor y todo lo puedo.    

Planta 20…

            ¿Por qué la vida puede ser tan feroz, tan cruel?  Cuantos  momentos compartidos con alegría.  Y sin embargo, tan efímeros ¿Por qué? No lo sé,  quizás la vida a de ser así, cruel, y no desea que la felicidad forme parte habitual de las relaciones.  La fría realidad imponiéndose a nuestros sueños. Tu dolor, la enfermedad de las seis letras, como decía Gloria Fuertes, ha terminado apagándome a mi también, poco a poco, como una palmatoria sin aceite. El luchador invencible derrotado al fin.                       

Planta 10…

            Hoy he vuelto a pensar en ti. Los recuerdos han vuelto como lo hacen las olas del mar, una y otra vez. La angustia.   La tristeza que siento. Mi soledad. Hoy, como hace ya tres años, te voy a regalar una rosa. Pero sin retirar  las secas. Hoy quiero ser yo quien se burle de la vida y cuando cruzo velozmente la quinta planta no siento miedo. Vuelvo a sentirte junto a mí.

           

FIN


                                                              Jesús Coronado (Jecobe)



4 comentarios:

  1. ¡Felicitaciones, amigo! Te deseo los mayores éxitos con esta empresa.

    Abrazos.

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  2. Merecido reconocimiento a un cuento excelente, Jecobe, muchas gracias por compartirlo y ¡Felicitaciones!

    Con cariño,
    Blanca

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  3. Trágico, emotivo, triste, magistral. Deja mal cuerpo en cuanto al contenido, y muy bueno en cuanto a las formas. Nos leemos.

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